Ya sumamos más de 3.000 adherentes y comenzamos a trabajar. Pero todavía falta el verdadero compromiso de todos para la acción. ¿Te sumas?

Destacado

Bienvenido. Gracias por acercarte a conocer nuestra misión solidaria. Informate acerca de nuestra visión, y conocé nuestros NEGOCIOS SOLIDARIOS. Luego si tenes una empresa, sos profesional o quisieras trabajar en algún área, comunicate para incorporarte a los equipos interdisciplinarios de trabajo.

En este espacio de comunicación encontrará las bases de nuestro proyecto, los ideales que lo originaron, nuestros proyectos más próximos y la manera de sumarse si acaso logramos contagiarle la visión.  En nuestra Bitácora publicamos más o menos frecuentemente las experiencias de nuestro viaje por el país, y escritos, ensayos, trabajos y opiniones que tienen por excluyente objeto despertar la conciencia de las mayorías y encontrar la verdad entre los escombros de la realidad, animándonos a caminar en este camino estrecho pero fructífero que hemos elegido.

SUMA SOLIDARIA pretende ser mucho más que un nombre, que elegimos para reconocernos. Es más bien la definición de una visión que nos excede. Porque más allá de requerimientos legales, sociales y políticos de constituirnos como institución legal o empresa, seremos siempre simplemente eso: Una suma. La suma de recursos, ideas y voluntades, la suma de gente de buen corazón, la suma de voluntades puestas en solucionar necesidades ajenas que acaban siendo propias. Ya somos más de 300! y está sucediendo algo realmente milagroso, porque todos los días nuevas voluntades se unen, y el compromiso se extiende rápidamente.

Sumate y suma a tus amigos, colegas y familiares. Nos están esperando.

Muchas gracias.

info@sumasolidaria.org

Peña Solidaria

El próximo jueves 10 se celebra en Argentina el DÍA DE LA TRADICIÓN, y lo vamos a festejar juntos en nuestra PEÑA SOLIDARIA de Buenos Aires.

JUEVES 10, 21.30 HORAS – BODEGÓN DEL GATO VIEJO + SUMA SOLIDARIA PRESENTAN: MÚSICOS INVITADOS EN VIVO – ESPECTACULAR MENÚ TRADICIONAL

MÚSICOS CONFIRMADOS: Las Warmis Cantoras, Ser del Tiempo, Grupo Besares, Los Chamisales y Los Cantores de Aquí con Shalo Leguizamón. No te lo pierdas!!!

La peña funciona desde el jueves 10, y todos los jueves de 2011, en el “Bodegón del Gato Viejo”. El prestigioso artista amigo Carlos Regazzoni nos invita generosamente a su casa/taller, participando de nuestra MISIÓN SOLIDARIA 2012, que se financiará con nuestras empresas sociales y eventos especiales.

MENÚ: Empanadas criollas muy caseras al horno de barro, Guiso Carrero como Dios manda, Café y Pastelitos. Incluye 1 copa de vino o bebida individual. Costo: $75. (Opción a la carta, consumo mínimo $35)

PROMOCIÓN ESPECIAL: 10% de descuento por cada amigo que traigas. (válida sólo con pre-compra de entradas)

Agradeceremos la difusión del evento entre tus amigos y contactos.

RESERVAS: info@sumasolidaria.org | Tel.: 52525218 

 

 

 

IDEAS lanzó su primer empresa social.

Nos enorgullece anunciar que ya es una realidad el primero de nuestros proyectos de economía social, incubado dentro de IDEAS, la Incubadora de Empresas Sociales de Argentina, brazo comercial de Suma Solidaria. Gracias a desarrollos realizados desde hace mucho tiempo, concretando importantes alianzas comerciales y mediante la incorporación de nuevos recursos humanos, hemos logrado sumarnos al primer canal de TV del país destinado al turismo: TURISMO VISIÓN ARGENTINA, y realizar un valioso negocio que nos dará recursos para la obra de Suma Solidaria, a la vez que crea fuentes de trabajo y concreta el concepto de economía social que venimos predicando desde nuestros comienzos.

Ya puede verse nuestra señal en toda la Argentina y América, en Cablevisión digital, en el canal 505; Telecentro digital, canal 605; y Multicanal digital, canal 650, y desde febrero en muchos más cables del todo el país.

Además, muy pronto lanzaremos un gran sistema de información turística online, que además permitirá ver nuestro canal desde todo el mundo mediante la web de Destinos de Argentina desarrollada por IDEAS.

El Social Business, los negocios solidarios o las denominadas empresas sociales o de base social, fueron gran parte del sustento ideológico de nuestra SUMA, y basados en el aprendizaje logrado, en las diversas opiniones recibidas y en la experiencia vista y vivida, profundizamos ese camino, presentando en sociedad nuestra Incubadora de Empresas Sociales. Hoy ese concepto y ese camino empiezan a plasmarse, y sentimos una gran satisfacción.

Pero vamos por más. Por eso te invitamos a sumarte a nuestro equipo productivo y profesional, diariamente avocado a crear capital para su reinversión en la inclusión social y la eliminación de pobreza estructural a partir del trabajo. 

Juntos podemos crear una sociedad más justa. Sumate.

Guillermo Dowyer | IDEAS
by Suma Solidaria

SUMA SOLIDARIA: 6 meses, memoria, balance y nuevo nacimiento.

La realidad me persuade a diario de que mi intención inicial era la correcta. Quizás, o seguramente, porque no era esencialmente mía. Cuando intenté moderar ciertos discursos y declaraciones, cuando acepté negociar con las confesiones de los tibios, cuando negocié con el sistema… empecé a equivocarme. Seré más claro para no correr riesgo de que se malinterprete lo que quiero comunicar.

Comencé hace unos seis meses a transitar un camino del que sólo conocía su inspiración original. Cómo cualquier filosofía más o menos creativa, innovadora o renacentista, se apoyó en la revolución de mis valores, en la ruptura de ciertas certezas históricas que me propuse optimizar, y de ello nació lo que se positivamente que marcó el inicio de una nueva etapa de mi vida.

Pero también sé que esa conversión, esa revolución, ese cambio de paradigma, no nació para quedar en el plano de lo personal, sino para ser transformador de muchas realidades, convertir otras vidas y cambiar el rumbo de la existencia de más de uno. Tuve esa revelación hace varios años, y llegó en el momento de un tal estado de madurez que no pudiera siquiera adjudicarme mérito alguno, o que fuese capaz de pensar que por mi sabiduría o capacidad se me concedía este espacio. Fue justamente en el sólido sustento de una experiencia de vida con más errores que aciertos, en la convicción de mi impotencia y en la pequeñez de mi presente, en que se sustentó la edificación de un nuevo ser, con un rol social trascendente, como el que comencé a tener desde que mi visión personal e íntima se transformó en esto que hoy es “Suma Solidaria”.

Y desde allí, desde el preciso instante en que mi vida se hizo pública y mi acción social tomo todos los espacios de mi intimidad, que yo dejé de pensar por mí, y empecé a pensar por Suma Solidaria. Y en ese devenir inesperado y vertiginoso en que con el paso de los días Suma crecía y mi vida se esfumaba, comencé a confundir el proyecto original con la realidad, y la realidad con la idea. Y la inspiración platónica dio paso a un bosquejo que lejos de empezar a fructificar en bienestar personal fue derivando en tristezas y frustraciones. Resultado -hoy comprendo- lógico, del abandono del camino ideal, en pos de versiones acomodaticias, más a gusto del consumidor y menos acordes a mi propia convicción.

Esta semana se sucedieron diversos hechos que merecieron una seria pausa, y un balance parcial de los hechos. Cumplí 43 años, y en mi vida -siempre- los números relacionados al 7 han sido positivamente determinantes. Entonces, cuando me di cuenta del momento en que estaba, y en que estamos, de la realidad de Suma Solidaria, y de que había cumplido un año más, y de que 4+3 son 7, y empecé a hacer memoria de cuánta gente había pasado por Suma y ya no estaba, y vi que ahora había mucha gente nueva pero que la mayoría de esa gente que está no está prácticamente involucrada en las acciones cotidianas, y saqué cuentas, y miré alrededor …y esbocé un balance… Y necesariamente paré.

Paré y me puse seriamente a ver cómo estábamos, y a pensar cómo seguir. Se había cumplido un breve pero razonable ciclo de seis meses de trabajo y era necesario evaluar la realidad y definir el presente sin eufemismos, para luego poder planificar un porvenir exitoso.

En esta instancia debería decir que me siento feliz del crecimiento de la organización, que me alegra contar en nuestros sitios y redes sociales con más de 3.000 adherentes, que estoy orgulloso de haber inaugurado el primer restaurante solidario de Argentina, y…. Pero no. Voy a serles totalmente sincero como siempre y diré que lo que vi no me gustó. Lo que es Suma Solidaria hoy, lo que logramos, lo que sucedió en nuestros primeros seis meses no me gusta, no me conforma, no me hace feliz. Porque soñé con más, porque habíamos planificado más, y porque invertimos mucho dinero, tiempo y esfuerzo que no se tradujo en los logros supuestos.

Ante este balance y el repaso de los hechos me sentí primero muy triste, después gravemente preocupado, y en todo momento lamentablemente decepcionado. Más que nada de mi mismo, claro, porque a los demás -presentes o ausentes- se y siempre supe que no tengo nada que reclamarles. Pero yo si siento que debí poder un poco más.
Si, ya se, hay mil excusas, razones y motivos, pero no me gusta pensar así. Me gusta creer que se puede, y hacer que se pueda. Contra viento y marea. Y cómo de nada vale sentarse a llorar sobre la leche derramada fue menester decidir cómo seguir.

Entonces…

1. Nuestro proyecto de TERRA, restaurante solidario, significó una desmesurada inversión de dinero de sólo dos personas de la organización, y no pareció ser altamente valorado por los amigos y miembros de la comunidad solidaria de nuestra comunidad, por lo que se decide su cierre hasta poder lograrse un equipo de colaboradores que comparta la ardua tarea de su administración y gestión con quienes la habíamos asumido. Si no se logra permanecerá cerrado.

2. Paralelamente se produjo en las últimas semanas una prometedora apertura en otros ámbitos y en posibilidades de realización de postergados emprendimientos sociales productivos. Confiamos en que la concreción de estos nuevos proyectos, de sustancia más masiva y menor riesgo, nos permita rápidamente capitalizar la solidaridad en valores tangibles y la creación de trabajo.

3. En medio de ese panorama convulsionado y complejo, a pesar de las naturales dudas y frustraciones, se renovaron milagrosamente los principios espirituales originales que motivaron SUMA; un tanto empolvados en el campo de la ardua batalla de estos seis meses, pero plenamente vigentes. Entonces me di cuenta que debía recuperar las fuerzas y el entusiasmo, y que todo tenía que volver a su cauce original.

Es necesario recuperar la fe y volver a enarbolar las banderas de la transformación social que soñé, sustentados en el poder de Dios y en el mensaje esperanzador del evangelio. Y a quien crea que este mensaje es una exageración, decirle demostrarle con la fuerza de los hechos por qué creemos que esta es la verdad, en lugar de flexibilizar las plataformas para incluir a muchos. Es necesario recuperar la confianza en la producción de capital genuino y de recursos sustentables para que la ayuda social sea trabajo y no limosnas, y a quien este modelo le parezca descabellado responderle con más trabajo, más acciones, y más corazones dispuestos a dar. Y es necesario sobre todo, y quizás en esto me vaya el mayor desafío, contagiar a mis co-laboradores, amigos, adherentes o visitantes ocasionales, de un verdadero espíritu solidario. De un verdadero cambio de vida en el que yo “soy” en gran medida en la realización del “otro” y el otro “es” en gran medida a partir de mi compromiso verdadero, serio y cotidiano.

Estoy totalmente convencido de que los seres humanos seríamos mucho más felices si comprendiéramos en toda su dimensión el valor de “dar”, y diéramos generosamente de lo que poseemos, compartiéndolo con nuestros semejantes. Pero estoy también seriamente seguro de que apenas una pequeña minoría de quienes se confiesan solidarios lo viven cabalmente. Yo mismo escribo estas notas desde la comodidad de una casa caliente, tomando una copa y oyendo buena música, filosofando acerca de la necesidad de quienes a esta misma hora duermen con frío y con la panza vacía. Y eso, amigos, no es ser solidario.

Si yo fuese solidario daría todo lo que tengo para que ellos no pasen más hambre, más frío, o más abandono. Y no estoy hablando de dinero. Porque en esta parte me parece escuchar a los que empiezan a desfilar excusas del tipo de que “a mi tampoco me s”, de que “todos tenemos problemas” o de que ”a mi quien me ayuda” y bla, bla, bla. Pero si vos estás leyendo esto, y lográs comprenderme, es evidente que estás de la parte más beneficiada de la historia.
Vos no pasas frío, vos no pasas hambre, y vos no padeces un total abandono y desesperanza, de esos que sólo siente alguien sin cultura, sin educación, y sin proyecto de vida. Apuesto a que vos todavía tenés un sueño guardado en tu corazón, y crees que se puede cumplir. Entonces vos, como yo, tenés todavía mucho para dar. Aunque más no sea esa esperanza, esa belleza de tener sueños y esperar que se hagan realidad.

Ya se… te aburrí con tanta perorata. Mil disculpas. Pero vale toda esta exposición para explicarte porque desde hoy Suma Solidaria va a volver a ser lo que era cuando nació. Porque no está mal que hasta nosotros mismos volvamos a ser más parecidos a cuando nacimos. Volver a ver el mundo con ojos de niños, confiados como niños, generosos como niños, inocentes y felices con nada.

Desde hoy nuestra SUMA va a empezar a ser cabalmente una SUMA, evitando cualquier intervención que “reste”. Y desde hoy me dedicaré junto a quienes me acompañan, seria y firmemente, a que sea realmente SOLIDARIA.

Desde hoy, y en esta nueva etapa, transformaremos nuestro grupo en una comunidad dentro de la comunidad. En un verdadero motor de renovación social. Proponiendo, predicando y realizando un cambio posible en nuestro modo de vida, creando un grupo de gente que crea que se puede vivir diferente y viva diferente. Un equipo comprometido de amigos que trabajemos denodadamente para contagiar a muchos y beneficiarnos todos.
Porque al fin de cuentas siempre dije que eso es lo que diferencia a la caridad de la solidaridad. Mientras con una se trata de darle al que no tiene algo que me sobra, la otra trata de construir juntos un fututo mejor para todos. Y vos, y yo, también somos parte de ese todo, y necesitamos de la solidaridad tanto como quien no tiene qué comer.

Espero sinceramente que desde hoy sigamos contando con vos. O mejor aún, que empecemos a contar con vos cómo no hemos podido hasta ahora por una y mil razones. Porque a todos nos gustaría un mundo mejor, pero no nos engañemos, eso sólo es posible si empezamos a mejorarlo desde nosotros mismos. Vos podes ser parte del cambio, o seguir siendo cómplice de la decadencia, pero no podes dejar de ser parte del mundo en que vivimos.

Le pido a Dios que ponga en tu corazón el mismo sueño que puso en el mío. El sueño de ver que su reino se extiende en la tierra, con esfuerzo, pero avanzando decidido y poderoso por sobre una miseria, un materialismo y un desamor cada día más espantosos del género humano. Y le pido que te de fuerza y decisión, para que cuando yo no pueda, puedas vos.

Muchas gracias, seguimos adelante. ¿Te sumas?

Guillermo Dowyer |SUMA

PEDIDO URGENTE:

SIGUE SIENDO MUY URGENTE:
Intentamos ayudar a una familia que nos llegó por amigos, y que está pasándola realmente mal en Córdoba. Son de Marcos Juarez pero viven en Arguello por tratamientos médicos.
La mamá (MARCELINA) tiene cáncer, diabetes e insuficiencia renal y hepática… La hija (Cintia de 15) adenoma cerebral… El marido trabaja en Marcos Juarez donde tienen más hijos. Ella vive en una casa muy precaria en la que pasan mucho frío, y además se la pidieron.
Estamos buscando contactos políticos para que el gobierno se ocupe de lo que debe y nosotros colaborar en lo que podamos. Tenemos para mandarles ropa y medicamentos, pero lo de la vivienda es gravísimo.

Si se te ocurre algo, nos avisas? Si es necesario viajaremos para allá.

Desde ya mil gracias.

Guillermo Dowyer | Director
SUMA SOLIDARIA
011 156644 0000
MSN: guillermodowyer@hotmail.com

¿Vos sos o te haces?

Hace muchos años trabajo en comunicación, y he aprendido que sólo tengo un segundo para captar tu atención, y otros tres o cuatro para mantenerla. Por eso el título de esta nota puede inicialmente parecer agresivo. Claro, luego de leer un poco más, y dependiendo de tu consciencia solidaria y poder de autocrítica, podrá resultar o no de otra manera.

Motiva esta nota que te envío hoy, una triste pero innegable conclusión a la que he llegado después de casi seis meses de Suma Solidaria y habiendo tenido escasísima cuando no nula participación de todos, aún siendo “miles” de adherentes. Y no arribo a ella solo, sino con el acuerdo y la coincidencia (lamentable por cierto) con muchas ONGs y grupos con los que he tenido y tengo relación. La conclusión es que muchos parecen, y pocos son. Muchos simulan con sus discursos y escasas excepciones lo sostienen. Muchos dicen, y pocos lo viven.

Hablo del “ser” solidario.

Claro, cuando se habla de solidaridad todos atinamos a anteponer las consabidas excusas de que “yo siempre ayudo a alguien”, “doy dinero en la iglesia o a los chicos de la calle” y de esa manera cumplo con mi obligación. Si se trata de un empresario la respuesta es aún más ampulosa y se oyen cosas tales como que “mi empresa dona un 0,00001% de las ganancias a diversas obras benéficas” y cosas así. Y cuando no, surge la frecuente razón de que no tengo tiempo y tengo muchas otras cosas en que ocuparme. Pero sinceramente todo eso es siempre un auto-engaño. Y esa clase de solidaridad no alcanza. Y no alcanza porque es poca. Porque ser solidario no es dar un poco de lo que me sobra, colaborar con ropa que ya no uso o buscar las monedas más chiquitas en el bolsillo para el pobre infeliz que duerme en la vereda. Eso, es ser dadivoso, caritativo, hasta generoso si se quiere (considerando que no tenés verdadera obligación de hacerlo). Ser solidario es ponerse a la par del pobre, del analfabeto, del sin techo, del huérfano, de la viuda, del desamparado… y trabajar con el codo a codo invirtiendo lo mejor de mí, para ayudarlo a salir adelante e igualarse a mí mismo. Pero para ser iguales hacen falta igualdad de oportunidades. Y eso puedo dárselo yo con mi actitud solidaria. Mis monedas no lo igualan, lo denigran. Mi tiempo, mi trabajo, mi esfuerzo, mi dinero (pero dinero en serio), el trabajo, la educación… eso si lo igualan.

Pero la conclusión venía a cuento de que en Suma Solidaria, y en todas (si, todas) las organizaciones que conozco (y no son pocas), casi toda la gente pasa sin pena ni gloria, participa tibiamente, aporta destellos de entusiasmo… y parte… dejando la realidad intacta. Todos padecemos la falta de Recurso Humano para cambiar la realidad. Y eso se contrapone con la confesión de parte de que todos “somos solidarios”. De ahí mi pregunta de si vos “¿sos o te haces?”. Porque sin ánimo de ofenderte quiero de una vez por todas, y definitivamente, saber si puedo contar con vos, o si solamente vas a ser un espectador pasivo de una acción solidaria que necesita imperiosamente de tu aporte y de una sociedad que espera tu participación activa.

Todos los días recibís mails con cadenas que piden que las reenvíes y frecuentemente con tu pequeño esfuerzo apoyas causas nobles aun sin estar seguro de para qué sirve tu ayuda. Probablemente muchas otras veces elimines ese tipo de mails por la desconfianza de su procedencia y destino. Y un día hasta te sumaste a nuestro grupo SUMA SOLIDARIA por algún tipo de afinidad o simpatía.

Pues te tengo una pésima noticia. No se salva al mundo con un click, no se edifica una sociedad mejor con un mouse ni se escribe la historia desde el teclado de tu pc. Para eso hace falta acción, compromiso y participación. O no. O dejar que todo siga igual, pero en ese caso dejemos también de engañarnos con la cómoda pose de la “solidaridad virtual”.

Si hasta hoy fue así, hoy queremos ir un poco más allá. Conocerte, leerte, escucharte, y saber a ciencia cierta si podremos de alguna manera contar con vos o no. Invertí entonces unos minutos más, lee nuestros fundamentos en www.sumasolidaria.com.ar/suma.pdf y después, si realmente sentís que “SOS” parte de SUMA, escribí un mail para conocerte y saber en qué podemos sumarte, visitanos en nuestro exclusivo y nuevo restaurante solidario (www.slowrestaurante..com.ar) o empezá a invitar a tus amigos, familiares y vecinos a una misión que pretende salvar vidas, y necesita de vos sin más demoras.

Una vez te hicimos una pregunta y quizás respondiste sin pensarlo responsablemente. Te la reiteramos:

Buscamos sumar argentinos realmente dispuestos a salvar vidas. ¿Te sumas?

Atte,

Guillermo Dowyer | DIRECTOR
Suma Solidaria
info@sumasolidaria.com.ar